La armonización facial no consiste en cambiar tu cara, sino en equilibrar sus proporciones para que el conjunto se vea más descansado, simétrico y natural.
Qué es exactamente
Mediante ácido hialurónico de distintas densidades trabajamos puntos clave del rostro —mentón, mandíbula, pómulos, labios y surcos— para devolver volumen donde se ha perdido y redefinir el contorno. La clave está en el criterio médico: cuánto, dónde y, sobre todo, cuándo parar.
Realzar, no transformar
En Lum partimos siempre de una valoración facial completa. Estudiamos tu anatomía, tu expresión y tus objetivos antes de tocar nada. El resultado que buscamos es que sigas siendo tú, con una versión más armónica y descansada de tu propio rostro.
Cada plan es personalizado y se revisa en el tiempo. Si quieres saber si la armonización facial encaja contigo, lo mejor es empezar por una primera consulta de valoración.